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Mantenimiento correctivo de un carro

Conoce los elementos que debes tener al corriente en tu vehículo para no incurrir en gastos mayores en refacciones, autopartes y reparaciones futuras.

¿Qué es y de qué se trata el mantenimiento correctivo?

Es importante que siempre seas consciente de lo que haces con tu carro y estar atento si te manifiesta algunos síntomas de fallas o averías inminentes.

En este sentido, el mantenimiento correctivo de un coche busca corregir estos aspectos que están provocando un funcionamiento ajeno a lo normal.

Aunque el coche puede estar andando y llevarte sin problemas de un punto A hasta un punto B, si no reparas dichas imperfecciones, podrías poner en riesgo tu seguridad o hacer que la falla vaya incrementando las consecuencias, como tener un accidente.

¿Qué autopartes necesitas checar en un mantenimiento correctivo?

Las inminentes fallas o averías pueden venir de muchas partes y autopartes del carro, así que te diremos a nivel general dónde podría ocurrir un problema completamente evitable.

Motor

Cualquier componente del motor que no esté en óptimas condiciones va a resentir y disminuir su vida útil, que debe llegar a 400.000 kilómetros o más, lo que estará determinado por la conducción, mantenciones, entre otros.

Para cuidar el motor es fundamental que los filtros de aire y aceite sean reemplazados cuando corresponde, a la vez que el cambio de lubricante se haga sagradamente cada 5.000 o 10.000 kilómetros, dependiendo del carro.

Revisar en todo momento la cantidad de líquido refrigerante disponible y estar atento a que jamás exceda la temperatura permitida, es decir, siempre por debajo del punto de hervor del líquido.

A la vez, es bueno hacer un afinamiento del motor, que tiene que ver con cambiar bujías y cables cada dos años.

Neumáticos

Cuando la profundidad del dibujo del neumático es inferior a 1,6 mm, es hora de reemplazar los neumáticos, de lo contrario, estás corriendo algunos riesgos.

Los plazos dependerán del uso y de la calidad del neumático, pero lo importante es que si no reemplazas los neumáticos a tiempo, pierdes tracción en aceleradas y frenadas.

Además, si revientas un neumático podrías dañar algún palier, la junta homocinética o algún componente de los sistemas de frenos y suspensión.

Incluso si vas muy sobrecargado y con neumáticos deficientes, el esfuerzo del motor será mayor, cultivando un problema a futuro.

Suspensión

En la suspensión hay en juego varios elementos, entre los que destacan los amortiguadores, los resortes y ballestas, entre otras autopartes.

Toda la suspensión ayuda a disminuir las vibraciones y soportar distintos tipos de carga en todo el andar de un coche. A la vez ayuda a dar control y estabilidad en las curvas, subidas y bajadas.

En rigor, los amortiguadores deberían cambiarse cada 60 mil a 70 mil kilómetros, ya que al ir perdiendo efectividad, pueden producir un desgaste irregular en los neumáticos, afectando además la estabilidad del coche.

Transmisión

La transmisión se compone por la caja de cambios, que bien puede ser automática o manual, el embrague, el diferencial y las juntas homocinéticas, entre otras piezas.

Hay algunos puristas que dicen que una caja de cambios manual puede durar toda la vida útil del carro sin problemas. Para que eso sea así, es necesario estar atento a no utilizar de mala manera la caja de cambios.

Al menos una vez al año revisa el nivel de lubricante de la caja de cambios. Si no sabes cómo hacerlo, consulta en un taller especializado. En general el lubricante de caja sufre menos que el del motor y dura bastante más kilómetros, puede llegar hasta 100 mil kilómetros.

Si tienes problemas al pasar de marcha, manda a revisar la palanca de cambios y el embrague, podría estar averiado el disco de embrague o mal regulado el cable que lo lleva hasta el pedal.

Además, reemplaza las homocinéticas periódicamente, puesto que así podrías dañar la transmisión hacia una de las ruedas.

Sistema de refrigeración

Este sistema es sensible y fundamental para que el coche pueda funcionar. Quizás ya habías escuchado del radiador, pues bueno, el radiador es el encargado de enfriar el líquido refrigerante para que así vuelva a una temperatura baja a los conductos del motor para que se mantenga a temperatura de trabajo óptima.

Si no estuviera el radiador, el líquido refrigerante se calentaría al punto de evaporarse, disminuyendo en volumen, dejando de enfriar el motor y por ende fundiéndolo.

Se recomienda cambiar el líquido refrigerante cada 40 mil kilómetros y estar siempre atento a su nivel. Debe estar al máximo. Revísalo siempre con el motor frío para que no corras riesgos de quemarte y que a la vez esté todo el líquido en el depósito.

¿Cómo ahorrar dinero en un mantenimiento correctivo?

Desde ya te indicamos, la mejor forma de ahorrar dinero cuando haces un mantenimiento correctivo es no escatimar en gastos a la hora de comprar lubricantes, filtros u otras piezas, pues ya sabes: lo barato sale caro.

Si compras un mal aceite, ni te imaginas el daño que le podrías hacer a tu motor. Misma situación con un mal filtro o un repuesto de dudosa calidad.

Lo importante es hacer mantenimientos preventivos a tiempo para que no tengas que hacer mantenimientos correctivos después. Siendo precavido se alarga la vida del coche y a la larga gastarás menos energía y dinero.

Siempre que detectes algo anormal en el funcionamiento del coche, hazlo revisar por un especialista, dado que lo que comienza como un pequeño ruido, podría terminar en una falla mayor.

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